La visión del mundo de Alejandro Fonseca

Críticas y Reseñas

 Irma E Sánchez

Bajo un cielo tan amplio… existió un hombre tan grande

como Alejandro Fonseca Carralero.

 

Entre mis manos tengo un menudo librito de apenas 37 páginas,  su autor Alejandro Fonseca Carralero fue Premio de la Ciudad de Holguín, Cuba el año 1986 con su poemario “Bajo un cielo tan amplio

Por aquellos tiempos me gustaba recorrer las librerías de la Habana revisando y leyendo libros, donde no faltaban los pequeños libros de poesía de autores cubanos. Cuando los poemas me gustaban compraba el libro. Así cayeron en mis manos los más diversos autores de toda la isla.

Al emigrar en el 2003 tuve que hacer una pequeña selección de aquellos libros de poesía, porque a todos, no podía traer conmigo. Hoy los conservo en una javita de papel rojo y brilloso, y de vez en vez los reviso y releo. Así vino a los EU el poemario de Alejandro, Alex o Papagayo, como lo conocían sus amigos.

El amor a la poesía me llevó a las presentaciones de libros, a las editoriales, a muchos eventos literarios de Miami. Facebook facilitó mi conexión con muchos de esos autores entre los que estuvo Alejandro Fonseca Carralero. Nos conocimos luego personalmente, y empecé a asistir regularmente  a su encuentro literario Zona Franca de las palabras.

Nuestra amistad se profundizó al punto de trabajar juntos en su empresa de faux finish, en aquella etapa en que necesité trabajo. Me llamaron algunos, musa proletaria. Fue corto el tiempo porque la muerte nos lo arrancó de cuajo, amén de otros sentimientos humanos.

La vida me dio una oportunidad única de conocer al POETA, consagrado desde su primera publicación laureada, considerada entonces…” una estructura de movimiento sinfónico con una gran coda final, dada por su excelente poema Buey”…

Fonseca siguió ofreciendo en cada uno de sus libros una calidad superior. Sus temas siempre representaron la universalidad del hombre que comprende su entorno desde la particularidad de su ciudad, su bahía, sus amores, el sudor del hombre en su trabajo y el respeto a todos los seres humanos que le rodean, y a la naturaleza con la enorme distinción del mar, y “la isla”.

De sus manos de poeta nunca se alejaron las herramientas del hombre que suda su sustento, así dice… En  una balanza inmóvil/ (secreto en la soberanía ruinosa de los jardines)/crece por momentos la subsistencia…  Aquel poema llamado “La vida” donde declara –Junto al aire limpio de otras mañanas/ejerceremos un oficio para salvarnos; y está el otro donde dice- refinada mercadería/moderna invención para la ganancia. Todos estos ejemplos aluden a cómo ganar el sustento con un lenguaje trabajado hasta el último detalle, sin dar concesiones a la palabra simple o la metáfora imperfecta.

El poeta es fiel a su palabra y nos lo dice a través de toda su obra, pero es aún fiel a la poesía cuando dice: Pero el poeta que vive del aire/ no acepta las presunciones de un idioma. Fustiga: –El poeta extasiado se abruma en el cafeconleche– y remacha –Hágase la redundancia, la credencial de los tiempos. Quizás para algunos sea un poeta difícil de entender, yo diría que es un poeta lírico que se pasea entre los grandes de la historia. Alejandro Fonseca es exigente con su público, considero su poesía inteligente e irreverente, de ninguna manera dará perlas a los puercos.

Fonseca es un hombre que venció a sus demonios, entre ellos el cruel alcoholismo. Mostraba con orgullo su cadena de A.A. y organizaba eventos literarios donde ahogaban las penas sus amigos. Sin embargo, era capaz de servir aquellos brebajes a todos sin probar una gota. Venció también el vicio de fumar y otros tantos. Su obra no es ajena a su vida, en “Jardines Renovados” dice –Me detengo en los patios que viví: /mi madre y mi culpa cruzan sin poder mirar.

Pudo exhibir entrañables amigos, en Cuba y en Miami. Su carácter afable, compartidor, comprensible, su nobleza en la crítica, su paciencia, le dotaron del entendimiento necesario de las almas sublimes. Su familia siempre fue lo primero, considerado en extremo, y ante todo amante de su esposa.

Entre sus numerosos poemas encontramos muchos dedicados a amigos muy cercanos como Gilberto Seik, Alejandro Querejeta, Cesar López, Delfín Prats, Lourdes González, Rodolfo de la Fuente, Néstor Arenas, Joaquín Gálvez… Hermanos de las letras y las artes… y los grandes Cesar Vallejo y Rubén Darío. Solo un gran hombre es fuerte en la alabanza a sus hermanos, y más de sus enemigos. Su crítica era dulce y filosa, como daga bien afilada; podrías morir en la potencia de su ataque y pensar que se te vitoreaba.

Coincido con el criterio de Lourdes González Herrero cuando dice que Alejandro Fonseca construye su visión del mundo a través de las palabras, y lo hace insistiendo en los aspectos éticos que sustentan ese mundo, en el que coexisten las representaciones más crudas y las más compasivas. Añado, es un orfebre de la metáfora impecable para ser asignada a universales momentos, sentimientos y objetos humanos. Su poesía es clara y concisa en referencia a los conceptos que definen y valoran a un ser humano.

La filosofía de la vida de Alejandro Fonseca es constatable y visible sobre todo en su libro Golpe en la Sombra donde el autor parece más enigmático y se adentra en todos los hechos de la vida a través de parábolas devenidas en metáforas que aúllan su historia. Su código poético se depura al máximo, el ser solo existe allí en lo que escribe: Me mantengo estático, apenas un nombre/ para el agua que pudo fluir en otra ciudad. Los lunes comienzan a asesinar mis ojos -dice en “Otra farsa”. En “Golpe en la sombra” poema que da título al libro declara clarividente: La misantropía será la ciencia del futuro. Hay un rasgo pesimista en este libro que termina con el verso –Los campos descriptibles ya no existen.

No se ha presentado en Miami su última colección de poemas, ese libro final fue compilado y elaborado en ausencia de su autor y en Cuba, lugar donde sus amigos quisieron darle su último adiós. Miami oculta su duelo porque ya no existen seres como él en el ámbito estrecho donde nos movemos los simples mortales de la poesía.

Si depende de nosotros recordarte y dar a conocer tu obra Alejandro Fonseca Carralero… Así será.

Escrito en Miami, Abril 17 del 2017.

Nota del editor: Este artículo se suma al Canon de la literatura cubana de la diápora: Alejandro Fonseca.

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