Juan Carlos Recio: La post cubanidad

Convención de la Cubanidad

Juan Carlos Recio

Si atendemos lo que define Jorge Mañach en Indagación al choteo, el cubano es un ser inconcluso para discernir qué es él, si le quitamos la tragedia donde todo en su actuar lo asume con choteo, no tanto sentido del humor, en eso, necesitaría de una finura en el pensar. Y visto así, la cubanidad, pareciera entonces, necesita ser enterrada desde esta visión, donde aún conscientes de lo necesario que es estudiar desde todo punto de beneficio y  entender la patria, el ser de un territorio espiritual -más que uno físico-, como una “comida profunda”, un olor, un sabor y supuestamente, una manera peculiar de ser sexualmente completo, necesitaría  como marcador de esos  parámetros, lo cubano (los cubanos) más que una raíz de providencia  un estudio completo de la conciencia que también estaría  por nacer. La post cubanidad.

No niego, historia, raíces, pensamiento, heroicidad y la madre de los tomates, que hasta ya tuvimos, quien primero nos enseñó a pensar y hasta un padre de la patria, y hasta cachita la virgen de todos. Lo que sucede a mi juicio es que tanto escamotear, tanta gotera en lo que Martí definía como el deber supremo de impedir a tiempo la fuerza que nos atacaría y cayera con todo el peso de su sometimiento, luego por contradicción, nuestro Pepe decidió irse a morir de cara al sol y no continuar en esta necesaria averiguaría  cómo  ser mejores como cubanos, así como el prójimo con su semejante.

Dado que la cubanidad es un estado latente del lado oscuro del yo de un presidiario que aún no se libera, o inclina más hacia quemar ese nacionalismo machaco, que va sin control del supermacho a la loca, diría que la cubanidad solo es entendible cuando logramos a rato, una conversación desde la conciencia y no desde la simulación y la apariencia de que la dictadura no somos también los sometidos, es decir, cuando mencionemos a Cuba, deberíamos comenzar por sus cárceles y presos políticos y luego refrescarse en las arenas bellísimas de Varadero. Porque hace mucho esa claridad de ver el rumbo de nuestros pies desnudos y al natural, no es por desgracia y culpabilidad lo que nos define y con ello asume ese todo y para bien de todos.
La conclusión no es que no exista la cubanidad, si no que la extensión amarga de lo que nos hemos convertido, a no dudarlo es como una mentira consciente de que hace mucho somos más que la plaga de una dictadura impuesta, también la aceptación del papel de víctimas por suma de una mayoría que para mal nos mal representa y que solo la conciencia de la libertad nos dará la libertad de continuar más allá de ese miedo que Virgilio el poeta apenas pudo balbucear y que Lezama desde su biblioteca mental, puntualizó hacia oh que tú escapes hacia tu definición mejor, en un ejercicio que como Martí, no lo excluyó y no nos excluye en tales representaciones, como la complejidad de ser siempre y aún otra cosa que creemos más grande de la que aún estamos además por llegar, a ser.
 

 

2 thoughts on “Juan Carlos Recio: La post cubanidad

  1. Cubania no cubanidad es lo que cargamos en el morral toda la vida en agonía del sumo que absorbemos por los pies y humus que inundan los pulmones a través de las vías incogniscibles que calificamis de misterios. Lo percibieron nuestras mentes iluminadas desde Martí s lezama. No podemos echar s un lado la razón las inteligencias excepcionalmente dotadas como la de Enrique José varona. Hay que echar puentes entre ambos extremos para llegar al punto que suelda imaginación creadora y pensar lógico que nos permita definir la tal vubsnia que ed real y verdadera. Yo:José Millet

  2. El asunto es peliagudo, y nos compele desde esa vis cómica del “choteo”, lo etimológico, sociológico, sicológico, político y geográfico. Mis queridos Recio y Millet gracias por hacerme meditar y sonreír.

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