Un poema de Ariel Pérez Lazo

Ekatombe Literaria

Cuando han muerto los Tequestas

 

Camino por la Miracle Mile,

No llevo un libro bajo el brazo

Mis labios conservan el sabor del café

Pero esta tarde en la espera de un semáforo

Distingo los transeúntes,

Los escudriño en su andar pausado y burdo,

Andar sin elegancia, desafiante

Ellos no pueden distinguirme

A menos que mi mirada los invada

Y la luz de la tarde cae tenue

Y me aferro a su paz

Ninguna iglesia protestante

Ningún templo de la Ciencia Cristiana

Tiene campanas que marquen

El momento en que esta tarde fenece.

Todo pasado se borra en Miracle Mile

Todo se reconstruye y renueva

Como rio de Heráclito

Solo el reloj sin arte del ayuntamiento,

Marca las siete de la noche

Pero me aferro a este llamado más antiguo

A esta luz sin templo que la abrace

Y pienso en el regreso a casa,

En que no te encontrare allí.

 

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