Todos llevan de congo y carabalí

Ángel Velázquez Callejas

El concepto “transculturación de Fernando Ortiz es fecundo pero errado. La cubana, no es una cultura transcendente como se imaginan lectores de botas anchas, sino “heterocultural”; pasa por varias fases reproductivas hasta llegar finalmente al último hombre. Lo que suele significar “ajiaco”, mezclado, de la cultura no es más que la tendencia a la igualdad, hacia lo único, lo cual garantiza la síntesis de la identidad de que el animal mejor domesticado es ser humano.

Cuando E. J. Varona se da cuenta que el proyecto de la pedagogía positivista ha fracasado escribe como un biólogo, intentando desentrenar los caracteres atávicos de la cultura. Pero a partir de entonces, comienza a explicitarse la ¨identidad cultural¨ cómo postulado para abolir cualquier ley natural sobre herencia, sean estas españolas, africanas y criollas. Ahora, postula Alberto Lamar en La crisis del patriotismo, la ausencia de ventajas sobre otros es nulas por medio de su ascendencia.

Poco ha de ser identitario que no consiga ancorar en el presente y futuro. El fin de la tendencia cultural cubana sería los últimos hombres  heteroculturados, sarcásticamente inventores de la libertad. De ahí el telo de la historia en el nacimiento de figuras como Martí, Mella, Villena, Guiteras, Chibás, Batista y Fidel Castro. Todos representan la “heteroculturalidad” de la historia de Cuba. ¡Todos llevan la esencia bastarda  del congo y el  carabalí!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*