Pregunta de los lectores: ¿por qué Ekatombe?

Por María Eugenia Caseiro

Mendeléyev usó, a modo de prefijoides, tres palabras eslavas idénticas a su traducción en sánscrito para nombrar espacios vacíos en la tabla periódica que intuyó corresponderían a elementos químicos por descubrir. Uno de esos tres prefijoides es eka– (‘uno’ o ‘1’) para indicar el primer elemento debajo de uno conocido. Ejemplo ekaluminio (Ea), actualmente llamado galio. Hemos elegido ese prefijoide para formar la palabra Ekatombe, que nombra nuestra revista de Ciencias Culturales. El vocablo tombe proviene del latín tumba y en el sentido de los espacios vacíos que intuyera Mendeléyev debían estar ocupados por lo desconocido, así que una tumba no es otra cosa que un espacio que sugiere misterios encerrados a develar. De ahí que Ekatombe es uno y primero en el misterio de los espacios que guardan lo desconocido y nos lleva por las imbricadas sendas del misterio que ha de ver la luz como los sepulcros todos de la Historia.

La Revista Ekatombe está disponible en Amazon y en algunas librerías Miami y Barcelona.

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