Pasajes de la Guerra de los Diez Años (1868-1874) de Carlos Manuel de Céspedes

Por. René  León

He tomado del libro De Bayamo a San Lorenzo, Selección y Prólogo de Andrés de Piedra-Bueno, Publicaciones del Ministerio de Educación, Dirección de Cultura, La Habana, 1944. Estos “Pasajes de la Guerra de los Diez Años (1868-    ) del que fuera el Primer Presidente de la República de Cuba en Armas. En ellos Céspedes narra los abusos de las tropas españolas y de los cobardes voluntarios que cometieron con el pueblo cubano, sin importarle si eran niños, o niñas, mujeres, ancianos y hombres. Era pura maldad y cobardía.

1.- “En los llamados verbales se sustancian y fallan las causas de plano, incontinenti, luego de aprehendido el llamado reo, sin garantías para éste. En medio de todo, afortunado aquél que logra que se le abra procedimiento, porque es muy frecuente, en particular en los campos, detener una partida española a un vecino, y aunque esté desarmado, o sea anciano, o niño, darle implacablemente la muerte sin forma de juicio. Llenas de “sospechosos” a quienes no se ha abierto causa ni tomado declaración, y en cambio se les ha arrancado violentamente de sus hogares, están las cárceles de la Isla de Cuba. Doscientos cincuenta “sospechosos” fueron deportados por el Capitán General Dulce a la mortífera Isla de Fernando Póo, y de ellos han perecido más de cien, de resultas de las penalidades y torturas de una navegación de sesenta y cinco días por la zona tórrida, en un buque estrecho y malsano, bajo la custodia de los soeces y feroces voluntarios de La Habana”.

2.- “Algunas señoras y señoritas, emparentadas con individuos del Ejército Libertador, han sido encausadas con ligeros pretextos para atacar al enemigo, quizás después de una victoria, en esos inermes miembros de su familia. Algunas de ellas han sido condenadas a muerte, y se ha dado ya el ejemplo de derramar la sangre de esas débiles criaturas…El plan concebido, y en parte puesto en práctica por los españoles en la Isla, parece ser el del exterminio de los criollos. Así en los asesinatos de La Habana del Teatro Villanueva, del Café del Louvre, y en los que siguieron a la muerte del procaz escritor español Castañón en Cayo Hueso; en los de Colón, Sancti Spíritus y otros puntos, los voluntarios, encubiertamente protegidos por las autoridades en algunos de ellos, han sacrificado en su furor a habitantes pacíficos ocupados en el tranquilo ejercicio de sus habituales tareas…”

3.-  “El 6 de Enero de 1871, una distinguida y pacífica familia compuesta de las Sra. Juana y Mercedes Mora y los niños Alberto, Adriano, Ángel y Juana Mola, de 13, 12, 8 y 2 años respectivamente, fue sorprendida en su habitación  de la hacienda “Lázaro”, a 22 leguas de la ciudad de Puerto Príncipe o Camagüey, por una columna al mando del Coronel Acosta y Albear. Con la seguridad que este jefe les diera de ser respetadas en sus personas, permanecieron tranquilas y confiadas en su habitación mientras las fuerzas españolas acampaban en las inmediaciones. Más por la noche fue aquella asaltada por algunos guerrilleros, completamente robadas dichas señoras y asesinada toda la familia siendo luego pasto del fuego que los malhechores dieron a la casa. Con noticia de semejante catástrofe, murió de dolor pocos días después el marido de la señora Mercedes Mora, el C. Melchor Loret de Mola, padres de los infortunados niños Alberto y Adriano. (1 Episodio de la guerra en Cuba.- El 6 de Enero de 1871.- Por M.L.M., superviviente de la hecatombe. Puerto Príncipe, 1893)

España se llamaba un país “civilizado”. Las autoridades de Puerto Príncipe, dijeron que iban a celebrar un juicio a los involucrados en la masacre.  Nunca se hizo nada. Pero a los cubanos no perdían tiempo en condenarlos.

4.- “A mediados del año 1869, una columna española llegó al ingenio El Canal,  en la jurisdicción de Holguín, propiedad del C. Salvador Rojas, anciano de más de 60 años de edad y padre de familia. Los soldados le dieron muerte y a 10 más, entre individuos de su familia y trabajadores del ingenio, en ocasión en que se hallaban ocupados tranquilamente en las faenas de la finca. Cebárnosle con singular saña en el cuerpo del anciano propietario, abriéndole el vientre y gozándose diabólicamente en rellenárselo de raspadura”.  (España fue un gran Imperio y lo perdieron todo por los abusos en los indios primero, y luego en los criollos. Se creían superiores a nosotros los nacidos en este Continente. Así fue también en Filipinas).

5.- “Se pueden contar tantas BARBARIDADES cometidas contra los cubanos, imposibles de creer. “Una partida de catalanes salió de Manzanillo hacia el punto titulado Cabaiguán, y dieron horrorosa muerte a los pacíficos labriegos Antonio Arias, Natalio Machado, de 80 años de edad, y a los niños de 16 y 17 años. Después de haberlos atado fuertemente pies con manos, como cerdos, los tendieron aquellos españoles sobre el mostrador de la bodega de Juan Riera, y los degollaron recogiendo su sangre en unos garrafones”. (Para hacer luego morcilla)

6.- “Ni aun los extranjeros están exentos del furor de la soldadesca y de la plebe española. Wyeth y Speakman,  (americanos) fusilados sin solemnes formas de juicio en 1869 en el Departamento Oriental; el retratista Cohner (americano), asesinado en La Habana por los voluntarios el día de los excesos del Louvre  ; Isaac Grinwald, víctima de la furia de otro voluntario de La Habana, por el grave delito de llevar corbata azul; Mr. Philips, Cónsul americano en Santiago de Cuba, insultado y amenazado por los catalanes; los numerosos ciudadanos de los Estados Unidos presos y con sus bienes embargados, sin formación de causa, son ejemplos que confirman el poco civilizado sistema de España de hacer la guerra en Cuba”.

Por estas cosas en todas sus colonias fue perdiendo su poder España por los abusos en toda América del Sur, México, Filipinas,  Puerto Rico y Cuba. Ellos se creían los todos poderosos, con derecho de mandar en la vida de los oprimidos. La lucha no fue fácil en nuestro Continente, pero fuimos libres del poder criminal de España. Los Voluntarios fueron unos verdaderos asesinos. Muertos de hambre que venían de España donde eran tratados como una “basura” y al llegar a las colonias, eran unos perros criminales. Cuba sufrió mucho, nuestra juventud se lanzó a luchar contra ellos. Pero fuimos libres. Para al pasar los años caer en una trampa y ser traicionados por cubanos, y convertir nuestra vida Democrática, en la lacra más terrible del mundo el COMUNISMO. Luego traicionados por el nefasto Presidente de los Estados Unidos B.Barack Obama, de descendencia MUSLIN.

Cuba tiene que volver a ser libre, no podemos perder nuestras esperanzas. Yo no lo veré, pero otros quizás lo vean.

 

 

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