La psicología Terminator: la masacre de Las Vegas

Por: Galán Madruga

¿Cuáles serían las  motivaciones personales que  provocaran a que Stephen Paddock, un hombre de 64 años de edad, aficionado a la caza, aparentemente llevando una vida normal, perpetrara desde el piso 32 del hotel Mandalay Bay, en Las Vegas, la muerte a 59 e hiriera a más de 500 personas durante el concierto de música country en la noche del día 2 de octubre?  Como es natural, la racionalidad humana no puede concebir el hecho consumado sino por una persona anormal. La pista sobre las posibles indicaciones de que el autor de la masacre sufría de un estado esquizoide, tormentoso y depresivo es probable.  Eso se lo dejo a los detectives freudianos.

Quiero enfocarme más bien en el fenómeno cultural. Paddock era aficionado a la caza, un posible terminator en potencia.  No todos los que son aficionados a la casería se transforman en terminator ¿A dónde quiero llegar con esta alusión fenoménica? Es posible que las motivaciones esquizoides del presunto anormal se aliaran con el lenguaje de los juegos de acción: con  las primera forma de vida de la persecución y la casería  connatural. Sin pretender asumir la teoría del inconsciente colectivo, la historia ha probado que el homo sapiens es una especie que ha aprendido frente a la naturaleza a desdoblarse en dos tipos de acción: escapar de las amenazas de los depredadores y agredir a sus presas con objetos mortales. Esta es una doble narrativa  que subyace en el origen de los terninator.

A través de la imagen del mundo, los juegos de acción, los vídeos juegos y otras formas de motivación pudo  activar en la mente del criminal el proyecto secular de importunación. O sea, aparece la persecución como forma extendida del éxtasis de la casería. Es probable que la acción criminal de Paddock respondiera, en  forma conjunta a la esquizoide,  al  sedimento cultural la persecución que en gran parte representan muchos deportes y las relaciones sociales. El hecho de que la casería se convierta en un deporte, en un juego de acción, no invalida la hipótesis de la psicología terminator.

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