Primera inversión de capital norteamericano en la economía cubana: central Teresa.

Por: Dr. Callejas

Uno de los errores de las investigaciones historiográficas sobre Cuba consiste en considerar el asalto del capital norteamericano con relación al siglo XX.  Aun cuando existen evidencias de flujo de capital norteamericano sobre la economía cubana a fines del siglo XIX, este no se considera importante categoría de gran calado y magnitud, sino la proto-escena de las inversiones en gran escala en el siglo XX.  Lo cierto, desde mediados de la década de 1880, operaba en Cuba una primera gran empresa norteamericana en la industria azucarera, de la cual hasta el momento no se sabía mucho. Una investigación sobre los antiguos Registros de Propiedad y Protocolos Notariales del siglo XIX demuestran que en 1886 molía en Cuba el central Teresa, fundado directamente con capital norteamericano.

El central Teresa fue erigido  con el aporte de los capitales invertidos por el ingeniero mecánico José Rigney Norton de procedencia irlandesa naturalizado en los EEUU. Desconocemos la forma en que Rigney acumuló tales capitales, que invertiría como principal en el fomento del central en 1886 en la antigua región de Manzanillo*

Al mismo tiempo y en igual año se fusionó en sociedad mercantil de los azúcares con el norteamericano Franklin Farrer O´Brien que giraba en la ciudad de New York bajo la razón de Rigney y Co.* Este proceder de Rigney evidencia su interés por capitalizar el negocio azucarero tanto en el área industrial como comercial. De esta forma aseguraba un engranaje sobre los mecanismos de producción y venta en el mercado norteamericano.

La cuestión inversionista en la industria azucarera no descansaba solo en la unificación o colaboración entre los comerciantes y los hacendados que fomentaron centrales, sino que casi en su totalidad se vieron obligados a concertar créditos con otros comerciantes individuales o con sociedades de estos dedicados al giro prestatario en otras plazas comerciales de la isla, llegando inclusive a recibirse en algunos casos créditos de procedencia norteamericana.

La inversión de los capitales se realizó, salvo en el caso mencionado del central Teresa, mediante dos formas fundamentales de créditos:  el hipotecario y el refaccionista. Otro aspecto de consideración en este movimiento de créditos hipotecarios y que influyó notablemente en la afluencia de los capitales a esta industria fue el de la pignoración de los azúcares, pues los intereses de los comerciantes acreedores estaban muy vinculados al mercado internacional de este producto, y aprovechando esta vía se aseguraba la comercialización de una buena cantidad de los azúcares exportados a EEUU y además la reproducción del capital invertido.

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* Archivo Registro de la Propiedad de Manzanillo. (Más adelante ARM) t4, f123, No de finca 267, rústica central San Ramón, Manzanillo, 21 de noviembre de 1883. Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba. (Más adelante AHPSC) Gobierno Provincial, Centrales, Leg.300, No.27, 24 de octubre de 1883. ARPM. t3, f91v, No de finca 187, Tranquilidad, 27 de julio de 1884, t5, f9, No de finca 242, El Salvador,9 de septiembre de 1886. t8, f200, No de finca 518, Dos Amigos, 24 de diciembre de 1883, t8, f29, Isabel. t8, f38, No de finca 412, Teresa. t19, f212. t6, f27, No de finca 357, El Carmen. 27 de marzo de 1886. t5, f5, No de finca 307, San Luis, 9 de abril de 1885.

*  ARPM. t6, f27v.  No de finca 357, El Carmen, 13 de marzo de 1883.  ARPM. t8, f29. ARPM. t20, f11v-12, 9 de agosto de 1894.

 

Anexo

Inventario de los Edificios y de la Maquinaria que se encuentra en El Batey del Ingenio Central ‘TERESA’.

– Edificio de hierro y acero, de 3 pisos, con casa de fábrica, conteniendo las siguientes maquinarias:

– 7 calderas de vapor “Badcock Wilcok”

– 3 hornos potentes “Cook” para quemar bagazos verde en todos sus conductores, máqueinas y ventiladores.

– 3 chimeneas de hierro

– 1 chimenea de ladrillo.

– 3 trapiches para caña “Farrel Foundy” de 34 x 84 pulgadas.

– 3 máquinas de vapor “Harrius Corlins”

– 1 tanque para guarapo y canal.

– 1 bomba de vapor para guarapo.

– 1 calentador de guarapo, con su serpentina de cobre.

– 20 defecadores de hierro con fondos de cobre, y toda la cañería necesaria para vapor, guarapo y agua.

– 4 cachaceras con todas sus llaves, válvulas, canales y cañerías.

– 1 tanque doble para guarapo calentado

-1 aparato horizontal de triple efecto para evaporar, con todos sus tubos para aire, y condensadores.

– 1 recipiente de escape con toda la cañería y conexiones necesarias.

– 1 tacho al vacio de acero, horizontal, de 12 pies de diámetro con todos sus tubos necesarios para aire, condensador y todas las conexiones para guarapo, vapor, escape, agua y aire.

– 1 tacho al vacio de cobre vertical, de 10 pies de diámetro.

– 800 vagones de acero para caña verde.

– 22 máquinas centrífugas con todas sus poleas y ejes.

– 3 mezcladores para caña verde con sus trituradores.

– 1 máquina de vapor, completa para mover las centrífugas.

– 2 bombas de vapor para alimentar las calderas.

– 1 bomba de vapor horizontal “Duplex” sistema “Barr” de cigüeña y voladura.

– 6 filtros prensas, sistema “Nilses”

– 4 clarificadores completos para vapor, guarapo, agua u cachaza.

– 12 tanques de acero para miel y guarapo.

– 1 máquina de vapor para mover los escapes.

– 2 dinámos para luz eléctrica.

– 1 romana “Dormant” para pesar sacos de azúcar.

 

Fuente: AHMM. Protocolos. Escribanía de Manuel Fuentes García. t1, f401-405, 17 de agosto de 1897.

NOTA: Solo se escogieron del inventario los elementos más significativos.

 

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