La familia, placenta informática

Galán Madruga

La familia puede considerase, además de la primera célula y núcleo organizacional de la sociedad y la cultura arcaica y moderna, el primer invernáculo, el primer microclima, la placenta cultural para todos aquellos que tendrán la oportunidad de llegan al mundo. La familia conserva, en principio, la muy parecida atmósfera de la morfología de placenta materna y la relación de inmunidad entre el sujeto de vida y el espacio placentario biológico. Una vez que la placenta cultural rompe la fuente, el invernáculo familiar sufre una transformación psico-política-social, cuyas características y consecuencias   aún están por describirse y formularse a fondo. No tenemos a la vista una teoría de la familia antropocena.

En la llamada era de la post-modernidad se produce un fenómeno no suficientemente atendido por psicólogos y culturalistas, el cual gira en torno a la audaz individualidad del sujeto que prefiere reinventarse una nueva morfología invernadero. Dan por sentada el fin esencial humana de la familia y se precipitan, subdividiendo la placenta cultural” en espacios autónomos, en la creación de burbujas provocada por la masiva telecomunicación informática. En cada habitación de un hogar post-moderna hay televisor, computador y vídeo juegos. Los seres que nacen en la actualidad no llegan al mundo natural de la placenta cultural, sino al mundo donde la placenta se ha dilatado a punto de sucumbir.

Por motivo de capacidad de inmunidad, la placenta cultural es propensa a no resistir más allá del límite de elasticidad de las paredes mórficas y se transforma en una placenta informática averiada, susceptible de cualquier impacto invasivo de parte de fuerzas exteriores. Gran parte de los desajustes (decadencia) observables empíricamente en la forma de vida de la actual sociedad muestran que la función de la familia en su forma holocena dura muy poco tiempo, se reduce a las tentativas formulas del capital y la sociedad de consumo.

De fechar un momento, de cuya sociedad somos congéneres, la familia antropocena data de 1879. Desde entonces, la familia y la sociedad van dejando de ser atributo antiguo de la heredad, el traspaso del patrimonio familiar a los hijos   en tanto política y poder, para transformase en la cultura del rizoma que, aun siendo sólida, el árbol es cortado en la superficie de la tierra con el objetivo que las raíces se extiendan se modo horizontal por debajo de la superficie. La placenta informática, en este sentido, no está interesada en la historia de la genealogía de la familia sino en desvinculación de la tradición y la identidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*