¿Por qué Donald Trump para presidente?

A la esencia del problema!

Una cultura política que presenta claramente insuficiencia de inmunidad social, necesita restablecer los valores constitucionales en la que fue fundada. El “orgullo ciudadano” (no es lozanía) frente a cualquier cuerpo político parece haber dejado de funcionar. Los mecanismos de autorregulación políticos fallan ante un Estado que intenta inmovilizar las fuerzas ciudadanas con propuestas de proyectos de asistencias socialdemócratas y una política fiscal atroz. Hoy, en Estados Unidos el Partido Republicano ni podría desactivar ni cortar el nudo gordiano que ata a las fuerzas ciudadanas maniatadas de la dependencia estatista demócrata si no acude con urgencia a la elaboración de métodos para la movilización y activación del “orgullo ciudadano”, aquella presunción que prevaleció durante los días fundacionales como forma de vida We the people. En líneas generales, el trumpismo, cuya fuerza ha sido etiquetada de populista y fascista, pudiera estar obedeciendo al intento político de recuperación del orgullo del ciudadano americano.

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