Cubanidad en el interior de la participación

Por: Dr. Callejas

El container Cubanidad, al  que hemos hecho alusión extensamente en el Manifiesto Convención, se puede define como el lugar donde  los hombres solamente constituyen coyunturas, instantes y extremos de la historia de las relaciones, las atmósferas y oscilaciones espaciales. De cuya atmósfera nace una poética del espacio cubano. No se trata de la historia de la poesía, ni de lo cubano en la poesía, ni de la historia de la historia, sino de la historia de la “participación” en la atmósfera de un espacio.

Dicho con el ejemplo siguiente del modo fenoménico:

El ingenio de la plantación azucarera, con las instalaciones, maquinarias para el procesamiento azucarero, oficinas, obreros, agricultores, trasporte, cañaverales y colonato que les ocupa, se constituye en una entidad atmosférica socio cultural en tanto que en lo abierto se produce un interior: ocupación de un container o espacio interior en lo abierto. Esa producción de lo interior en lo abierto se realiza siempre a través de la participación en la atmósfera del interior. En cada lugar donde se origina la reducción de lo abierto por medio de lo interior, llámese ciudad, vida y propiedad rural, poblado, estadio, teatro, plaza, casa, parque, y todo cuanto a la participación les sirva de cobijo, produce un fenómeno cultural.  Esta participación,  resultado inequívoco de una atmósfera y de un sentido del lugar, vale de inmunidad y seguridad. La cultura cubana es un proceso morfológico  de la espacialidad por medio de la participación creador de interior.

En este sentido, cubanidad toma carácter de inmunidad cultural y de la creación como participación en el espacio. Llegado hasta aquí, podemos tener otra versión del significado de la frase martiana “Con todos y para el bien de todo”. Una frase que revela también el sentido de la participación en el interior cultural. Es decir, donde lo interior robe un pedazo de espacio a lo abierto, los entes, los objetos, los individuos allí ubicados solo constituyen momentos y extremos en el lugar de la participación. Queda claro, por ejemplo, que la transculturación logra, por relevancia social, un mayor momento de extensión en el interior de la participación. Lo que se irá a producir,  por anticipación , en la I Convencion de la Cubanidad  es la participación de lo cubano en el interior de lo abierto.

Desde el primer momento en que se dio a conocer el primer significado de Cubanidad en el siglo XIX, éste quedó atrapado en la acción historicista de los hombres y los “sujetos culturales” por medio del pensamiento naturalista-positivista, conjugando textos y definiciones en forma de narrativa literaria e investigación histórica, sociológica y antropológica. Pero, el enfoque de la poética del espacio revela otra imagen del mundo de la cubanidad:    la participación como resultado de un tema inagotable en el interior de lo abierto. Pero la Cubanidad es también símbolo en el interior de la participación, olfato sutil.  Patria es símbolo de inmunidad en el interior de la participación.

 

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