El canon de la literatura cubana de la diáspora: Ángel Lago Vieito

En el libro (premio Investigación Instituto Marinello, 2001) se expresa:

“Esta variante del espiritismo se conoce en Cuba desde la segunda mitad del siglo XIX, aunque su consolidación data de principios del XX. Posee gran riqueza de cantos y movimientos danzarios, que ejecutan los médiums en un cordón o cadena, al ritmo de canciones, himnos e invocaciones, que propician el estado de trance o posesión de los ejecutantes por parte del espíritu.”

Sobre el tema el autor dice:
“Fue sin dudas Don Fernando un gran humanista, preocupado por las raíces históricas, el folklor y las expresiones religiosas de la población de origen negroide, como parte indisoluble de la
sociedad cubana. Centró su mira investigativa y divulgativa en la reivindicación y la plena integración nacional de los portadores de esa herencia cultural.Ahora bien, aunque de gran magnitud, su obra (humana al fin), no es —ni pienso que lo pretendiera—perfecta. Podría decirse que quizás su comprensión de ciertos procesos etnoculturales estuvo limitada por una visión capitalina, habanera—y en ese sentido estrecha—, que no le permitió captar la esencia y el espíritu propios de otras regiones de la geografía insular que presentaban un disímil devenir histórico-social; que es posible que su loable labor vindicadora de lo negro no le permitiera observar las huellas de otros componentes culturales —vale decir, los indígenas—, en el proceso de formación de la identidad cultural cubana”.
Y concluye:
“A favor del eminente etnólogo, se debe decir que en esa época —y aún en insuficiente medida actualmente—no existía un considerable desarrollo de las historias regionales y locales
en Cuba, lo que le hubiera permitido contar con referentes históricos más precisos. En general, la visión de Ortiz sobre esta expresión sincrética de religiosidad popular resultó obnubilada no sólo por su fijación en los elementos negroides. Aunque suene paradójico y quizás herético, Ortiz,como otra especie de nuevo descubridor de Cuba, penetró en sus profundidades,pero su acercamiento resultó a veces distante, más bien desde una perspectiva foránea, en este caso europea en lo referente a Cuba en su totalidad, y capitalina cuando del “interior” de la Isla se trata”.

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